«Que termine este año con sus maldiciones.
Que comience el siguiente con sus bendiciones.»
Estas expresiones de nuestros sabios, pocas veces han sido tan actuales como hoy en día…
Está terminando nuestro año judío 5780, marcado -para el pueblo judío y para toda la humanidad- con el signo de la pandemia.
Nunca mejor dicho que en este próximo Rosh Hashaná, extraído de la plegaria Avinu Malkeinu:
Avinu malkeinu, mena magefá minajalateja.
Avinu Malkeinu «aleja las plagas de tu pueblo».
Y de toda la humanidad.
Este año que termina, también trajo su lado positivo, aunque la pandemia haga empalidecer todo.
Señales de paz -los acuerdos de Abraham firmados en Washington- tuvieron lugar en estos días y esto trae una luz de esperanza a la región, anhelando que más países se sumen a estas iniciativas.
Por otra parte, un dejo de tristeza por lo que ocurre internamente en Israel, más allá de consideraciones y partidarismos políticos, siendo innegable que se está viviendo una época muy difícil en muchos aspectos; es de esperar que Israel pueda salir de esta situación sumamente compleja, lo que requiere de una paz interior que ojalá se restablezca lo antes posible.
En otro orden de cosas, valoramos profundamente la gran gestión que viene realizando el gobierno del Uruguay -amparado en un sólido sistema de salud- en todo lo concerniente a la pandemia.
Asimismo, tenemos la impresión de que las tradicionales buenas relaciones entre Uruguay e Israel tienden a normalizarse, a volver a su cauce normal, como siempre debió haber sido.
Estamos en los umbrales de un nuevo año judío.
En condiciones normales, las Sinagogas estarían repletas de gente, en especial en determinados momentos y oraciones. No esta demás solicitar la mayor responsabilidad social posible en lo que a las visitas a las sinagogas concierne. La fe y la plegaria no pueden ser más importantes que la vida y la salud.
Aprovechamos la oportunidad para saludar a las distintas Comunidades y Sinagogas por el gran esfuerzo que vienen haciendo para satisfacer de la mejor manera las necesidades espirituales de nuestros feligreses, ya sea de manera presencial o virtual.
Nos sentaremos alrededor de la mesa, con los tradicionales símbolos y las bendiciones correspondientes.
Por sobre todo, los estridentes sonidos del Shofar siempre seguirán sonando, llamando, e intentando despertar a nuestras conciencias, llamándonos también a la introspección y a la reflexión, tan necesarias en estos días de Iamim Noraim, los Dias Austeros, solemnes.
Comenzamos con el Avinu Malkeinu y terminamos con la misma plegaria.
>En la misma también se dice: «Avinu malkeinu, shlaj refuá shelemá lejolei ameja»,es decir «Avinu malkeinu, envía pronto restablecimiento a los enfermos de tu pueblo».
A lo que agregamos: envía pronto restablecimiento a los enfermos de toda la humanidad.
SHANA TOVÁ UMETUKÁ !!
En el umbral de Rosh Hashaná 5781
17/Sep/2020
Por Lic. Rafael Winter (Rufo), para CCIU